En su sede de Azopardo, la central recibió a los protagonistas de la marcha del miércoles. En el medio de las presiones del gobierno, transporte, educación y servicios públicos ratificaron el cese de actividades. La especulación de la UTA.
Después de la confirmación de la CGT de la realización de una jornada de acción gremial por 36 horas, crece la adhesión al paro del 10 de abril y cobra más fuerza la movilización del próximo miércoles junto a las y los jubilados. Como contó Tiempo, la protesta arrancará el miércoles desde las 12, momento en el que distintos sindicatos llaman a marchar frente al Congreso. Si bien la Unión Tranviarios Automotor (UTA) coquetea con la posibilidad de prestar el servicio de colectivos el 10 de abril, gremios del transporte, educación y servicios públicos, entre muchos otros, ya anunciaron la paralización de sus actividades.
La medida de fuerza -también convocada por ambas CTAs y movimientos sociales- tendrá dos etapas dentro de las 36 horas de protesta. La primera será en las calles junto a los y las jubiladas, quienes este viernes estuvieron en la sede de Azopardo en una reunión con la dirigencia de la CGT. “Desde la central reafirmamos nuestro compromiso de acompañarlos en la marcha del próximo miércoles. Juntos seguiremos luchando para seguir sosteniendo los derechos de todos y todas los trabajadores argentinos”, posteó el secretario general Héctor Daer.
La segunda parte de la medida de fuerza será el cese de tareas del 10 de abril. Para ese día, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), liderada por Juan Carlos Schmid, confirmó su adhesión. Los aeronáuticos -tanto de APA como de APLA- también se plegaron al igual que los trabajadores del subte y los trenes. En cambio la UTA, presionada por el gobierno y la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo, evalúa si participa o desiste, como ocurrió en el paro del 9 de mayo pasado.
«Nos movilizamos el 9 de abril en apoyo a los jubilados, cuyo reclamo sigue siendo ignorado por el gobierno, mientras ingresan dólares del FMI que terminan en cuentas off shore de funcionarios», señaló APA en un comunicado. Los docentes (desde Suteba y Ademys hasta AGD-UBA y la UDA) también confirmaron su participación con movilizaciones en todo el país mientras que los trabajadores de hospitales, comercios, bancos (La Asociación Bancaria) y de distintas industrias -como metalúrgicos (UOM), automotrices (Smata y Sutna) y alimentación- también se plegarán a la protesta. Lo mismo harán las 62 Organizaciones Justicialistas: “Refleja nuestro rechazo a las políticas de un Gobierno que llena la calle de indigentes”.
“Por nuestros salarios. Por los derechos laborales. Por jubilaciones dignas. Por el derecho a protestar. Por fuerza para Pablo Grillo” son las consignas que enumeró el Sindicato de Prensa de Buenos Aires para sumarse al paro y las movilizaciones impulsadas por la CGT. Es nada menos que la construcción que se despliega en la previa del tercer paro contra las políticas de Javier Milei. Una medida que las distintas centrales imaginan que será contundente.
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